
Una puerta pintada puede verse impecable de frente y empezar a pelarse justo donde se agarra para abrirla. Por eso la mejor muestra de color no es el centro de una balda: es una esquina discreta que tenga la misma superficie y el mismo canto que vas a renovar. Prueba allí el proceso completo antes de comprar pintura para todo el armario.
Primero decide si merece la pena pintar
La melamina es el revestimiento; debajo suele haber un tablero de partículas o de fibras. Si el borde está abierto, mira el núcleo. Un tablero firme y seco admite una reparación del canto. Si está hinchado, se deshace al tocarlo o sigue recibiendo agua, pintar ocultará el daño unos días sin resolverlo.
| Lo que ves | Qué hacer antes de abrir la pintura |
|---|---|
| Cara lisa, firme y brillante | Elegir un sistema indicado para melamina o laminados no porosos. |
| Tira del borde despegada | Reparar la unión antes de preparar la superficie. |
| Pintura antigua que se levanta | Retirar el acabado suelto y probar sobre una base estable. |
Haz una muestra que también incluya el borde
Quita un tirador y marca en una foto dónde iba. En una zona oculta de la misma pieza, limpia la grasa y retira los residuos según las instrucciones del limpiador. Deja secar. Si la ficha de la pintura pide matizar, quita el brillo suavemente sin atravesar la lámina; elimina el polvo. Una zona brillante escondida junto al canto es un buen sitio para comprobar si la preparación fue uniforme.
Aplica la imprimación si el sistema la exige. Un esmalte de aplicación directa solo sustituye ese paso cuando su ficha menciona ese soporte. Usa en la muestra el mismo rodillo, el mismo número de manos y los mismos intervalos que usarás en el frente. No pruebes la resistencia mientras la película está blanda: anota cuándo admite otra mano y cuándo alcanza el curado indicado.
De la muestra a la puerta
- Numera puertas y herrajes por parejas. Apoya la pieza horizontalmente en una superficie estable y protege la zona de trabajo.
- Prepara las caras y los cantos como en la muestra. Trabaja con ventilación y sigue las precauciones de la etiqueta.
- Extiende una mano fina. Revisa el borde inferior a contraluz: una gota acumulada allí puede impedir que la puerta cierre bien. Respeta el repintado aunque al tacto parezca seca.
- Reinstala sin que dos caras recién pintadas queden presionadas entre sí. No apoyes objetos ni limpies con fuerza antes del curado. Un barniz extra solo tiene sentido si el fabricante lo contempla.
Si el acabado falla, mira dónde
Si la pintura se retira en láminas y debajo se ve el revestimiento brillante, revisa limpieza, preparación y compatibilidad. Si queda una huella blanda junto al tirador, comprueba primero el curado. Si solo salta en la esquina que roza con el marco, corrige ese roce antes de repintar. Una tercera mano no arregla ninguno de esos tres problemas.
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Referencia: Pots Pintures: preparación de la melamina.