
Pasa la mano con cuidado por el borde de la balda. Si la tira se levanta pero vuelve a su sitio sin esfuerzo, quizá puedas conservarla. Si para cerrarla tienes que aplastar una cresta de aglomerado, el problema está debajo. Esa diferencia decide si necesitas adhesivo, una tira nueva o una pieza de tablero.
Tres comprobaciones sin despegar más de la cuenta
Mira el borde de perfil con buena luz. Comprueba si la cinta conserva su forma, si el núcleo está firme y si el daño coincide con un fregadero, una fuga o el vapor de un electrodoméstico. No arranques la parte que sigue adherida para «ver mejor»: podrías llevarte partículas sanas. Seca la zona y elimina la causa de humedad antes de decidir.
| Estado | Decisión razonable |
|---|---|
| Tira intacta y núcleo plano | Probar en seco; volver a pegar si el adhesivo es compatible. |
| Tira quebrada o encogida; núcleo firme | Cambiar la tira del tramo completo para evitar un escalón. |
| Núcleo hinchado o desmenuzado | Valorar sustituir la pieza. La cinta no recupera la resistencia. |
Qué comprar y qué medir
Mide el grosor real de la balda, la longitud del borde y el espacio disponible donde cierra la puerta. Lleva una foto con luz natural para comparar color y brillo. Una cinta de aspecto parecido puede ser demasiado gruesa para la holgura de una puerta. Si hay un tramo sobrante de la misma balda, úsalo como muestra.
Hay cantos preencolados que se fijan con calor y cantos sin adhesivo que requieren un producto compatible con la tira y el tablero. No des por hecho que toda tira admite plancha: ciertos plásticos se deforman y otros adhesivos no se reactivan así. Sigue el método de esa referencia concreta.
Cómo volver a fijar una tira sana
- Presenta la tira sin adhesivo. Debe asentarse sin tensión y seguir el borde sin formar una bolsa.
- Retira únicamente residuos sueltos con cuidado de no marcar las caras vistas. Deja limpias y secas las superficies.
- Aplica el adhesivo respetando tiempo de espera, ventilación y presión indicados. Si necesitas sujetar, intercala una pieza plana de protección para no dejar marcas.
- Espera el tiempo previsto antes de retirar la sujeción o recortar el sobrante. Al rematar una cinta nueva, apoya bien la pieza y corta alejándote de la mano.
La prueba que importa
Con el adhesivo curado, pasa un paño suave de la cara al canto: si se engancha, hay un escalón o un extremo mal asentado. Abre y cierra la puerta vecina. Si vuelve a levantarse siempre en el mismo extremo, busca roce, humedad o una tira que quedó corta; añadir pegamento por encima solo ensucia la junta.
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Referencia: Leroy Merlin: restauración de muebles de melamina.