
Antes de comprar una placa reparadora, mira qué pieza tienes en la mano. Si salió la cazoleta redonda, el daño está en la puerta. Si la bisagra sigue en la puerta pero se soltó su base, el daño está en el costado del armario. Una placa para la puerta no soluciona automáticamente una rotura del lateral.
Asegura la puerta y localiza la rotura
No dejes la puerta colgada de la última bisagra. Sujétala con ayuda y desmonta siguiendo el mecanismo del herraje. Una puerta grande, con espejo o difícil de sostener requiere ayuda profesional. Sobre la mesa, conserva por separado los tornillos de la puerta y los del costado: pueden tener longitudes distintas.
| Dónde está la avería | Qué comprobar |
|---|---|
| Alrededor de la cazoleta | Que el hueco y la placa sean compatibles y que el perímetro llegue a material sano. |
| En la base del lateral | Que la placa corresponda a la base y no interfiera con baldas ni con la puerta. |
| Tablero blando, mojado o roto hasta el borde | Detener el montaje; quizá haya que sustituir la pieza. |
Haz una plantilla antes de atornillar
Anota el diámetro real de la cazoleta, la distancia entre fijaciones y el grosor del tablero. Fotografía una bisagra sana del mismo mueble de frente y de perfil. Presenta placa y bisagra sin fijar: los nuevos puntos de anclaje deben quedar fuera del cráter y la bisagra ha de abrir en la misma posición que las otras. Comprueba también que la placa no empuje la puerta hacia fuera.
Imagina una puerta de 16 mm de espesor. Un tornillo «un poco más largo» puede atravesar la cara decorada; el dato que necesitas es cuánto entra realmente en el tablero una vez atravesados herraje y placa. No uses ese ejemplo como medida de compra. Consulta los tornillos admitidos por el kit y limita la profundidad de cualquier orificio guía que este requiera.
Monta y prueba por etapas
Fija según el esquema del kit, sin apretar hasta que el aglomerado ceda. Si un tornillo gira sin sujetar, no cuelgues la puerta: ese punto no tiene agarre. Con ayuda, vuelve a montar y abre apenas unos centímetros observando la placa. Solo si permanece inmóvil, comprueba el recorrido completo y ajusta la alineación con los reglajes de la bisagra.
Una puerta que roza otra puede estar desajustada aunque la placa agarre bien. En cambio, si la placa se mueve con el tablero, el problema es de soporte. Cola, masilla cosmética o tornillos cada vez más gruesos no convierten un borde deshecho en un anclaje seguro.
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Referencia: Ferretería El Polígono: placas para bisagras arrancadas.